El nombre da personalidad a la mascota (I)
Cuántas veces nos habremos encontrado con que tenemos dificultades para encontrar un nombre adecuado para nuestra mascota. Es algo difÃcil porque no queremos que tenga un nombre tonto, al menos no la mayorÃa y, al mismo tiempo, queremos que sea original y divertido.
En mi caso, cuando era pequeña, siempre le ponÃa nombres fáciles y en una ocasión sà que puse un nombre tonto (o más bien que no le pegaba) a un perro.
Os contaré mi caso. Yo he tenido perros (es la mascota que más he tenido) desde los 4 años y claro, eso hace que sienta fascinación por ellos como mascota principal. Pues bien, mi primer perro, un doberman, tuvo el nombre de Snoopy, asà que diréis, no le pega nada, y asà era. Un perro enorme con un nombre de un perro dócil, cuando éste sólo lo era conmigo.
Tras la pérdida de Snoopy (se nos escapó y no pudimos encontrarlo) llegó un cachorrito que murió a los 3 meses (una gastroenteritis complicada con otra cosa) que tenÃa el nombre de Osi (era otro doberman). Pero no pasó mucho tiempo hasta que se nos metió por los barrotes de nuestra casa un perro de 6 meses, doberman también (parece que tenÃa fijación por ellos) al que llamamos Osi también (pese a que mis hermanos le querÃan llamar Oso).
Al año siguiente pedà por navidad un cachorrito hembra (porque nunca habÃa tenido) y llegó una perra cazadora llamada Diana (ese nombre se lo puso mi padre porque habÃa tenido una perra con ese nombre). Asà que ya tenÃa 2 perros, macho y hembra y una loba que nos visitaba de vez en cuando (dejábamos entrar y todo, era muy mansa) a la que llamaba Caty.
Como ocurre cuando se tienen parejas, hubo cachorros, en dos ocasiones. Total, 13 perros que tuvimos que regalar a las personas (en esa época era más fácil regalar y mucho más encontrar gente responsable).
De esos 13 perros nos quedamos con 1, al que puse Tristón, porque su cara era exactamente igual que los peluches Triston. Lo malo fue al crecer, que no iba muy acorde el nombre.
Más sobre los nombres en el próximo artÃculo.
Tags: Historias, Mascotas

Una buena solución si no se os ocurre ningun nombre es tirar de libros de mascotas, hay infinidad.